¿Qué significa que una propiedad esté hipotecada?
Una hipoteca es una garantía constituida sobre un inmueble para respaldar una deuda, normalmente un préstamo.
El propietario continúa siendo dueño de la propiedad, pero sobre el inmueble existe una afectación a favor del acreedor hipotecario mientras la obligación permanezca vigente.
Por eso, que una vivienda esté hipotecada no significa que esté imposibilitada de venderse.
Lo que hay que resolver es qué ocurrirá con esa deuda al momento de concretar la operación.
¿Cómo puede venderse?
Existen principalmente dos posibilidades.
1. Cancelar la deuda con parte del precio de venta.
Es una de las situaciones más habituales.
Antes de concretar la venta se determina exactamente cuánto dinero se necesita para cancelar el préstamo.
Cuando se realiza la operación, una parte del precio puede destinarse directamente a cancelar esa deuda.
Luego se instrumenta la correspondiente cancelación de la hipoteca y el resto del dinero corresponde al vendedor, descontando naturalmente los gastos y obligaciones de la operación.
2. Que el comprador continúe con la financiación.
En determinados casos y dependiendo de la institución acreedora, puede existir la posibilidad de realizar una novación o cambio de titular del préstamo. Eso significa que el comprador pasa a asumir la obligación existente.
Pero atención: esto no depende solamente de un acuerdo entre comprador y vendedor.
La institución financiera debe aceptar al nuevo deudor y analizar si reúne las condiciones necesarias para asumir el crédito.
Paso a paso
1. Conocer la situación real de la deuda.
Antes incluso de comenzar una negociación seria conviene saber:
quién es el acreedor;cuánto capital queda pendiente; si las cuotas están al día; si existen intereses, atrasos u otros cargos; y cuánto dinero sería necesario para cancelar completamente la obligación.